martes, 28 de mayo de 2013

Mi Número Primo

Al número primo
de antiguedad conformada por dos primos
con largas piernas
y labios de carmesí.
 
A mi número primo inicial
el escurridizo suicida 
que clavó su corazón
en una flor de mi balcón. 



Me he tomado la molestia...
perdón,
me estoy tomando la molestia de pensar en ti.
De pensar en ti y escribir (que es bastante, demasiado porque no te lo mereces, definitivamente)
y esto será corto porque
te he invertido demasiado tiempo
no solo las horas pasadas sino los dias y meses que se vuelcan como avalancha sobre mi.

La idea de ti no se va y estoy molesta conmigo
porque ya está mas que dicho que no hay nada,
ni pizca - ni gracia, de este amor
tirado de los pelos y de los pies.

No sé que hacer, porque igual pienso en ti.
Pero ya no te puedo querer,
ya no quiero hacerlo.
y una vez mas te cuelas en mis pensamientos
entre mis sábanas y mis cuadernos
y una vez mas soy tuya
y una vez mas soy tu esclava,
tu prima y tu maestra...

Y río hasta las lágrimas de la crueldad del destino
de ponerte delante de mi
tan divino y vestido de chocolate
con baños de almendra en los ojos

Río hasta las lágrimas
porque tienes lo que yo no esperaba...
ese sufijo al final del nombre
detrás del apellido
y adelante de tus largas piernas

Entonces pienso que el cálculo matemático me falló de nuevo
cuando las sumas pronto se volvieron imperfectas
porque los primos nunca son pares
mas aún, cuando juntos no llegan a ser dos.

Y mientras sueño
con tus largas piernas rodeándome,
tu torpes manos dibujando mi cintura,
y yo siendo tu princesa
y tu el príncipe de mis números

Pero no sé, que mas decir
para dejarte ir.
para no sentir
para no soñar
para no quererte y no adorarte:
Tú, mi número primo que jamás sera par.


sábado, 18 de mayo de 2013

Exposed

Qué tan factible es hacerle ver a alguien que te gusta?
que puedes vivir sin ella pero si es con ella podrías vivir mucho mejor?

Qué tan efectivo es mirarle a los ojos y decirle que le quieres?
qué tan efectivo es que lo entienda?

Yo me pregunté todo eso, una y otra vez,
analicé todas las posibles consecuencias...
qué podía perder?

Me expuse, abrí mi alma y dejé entrever el universo multicolor escondido en mi cuerpo.
Me expuse y no tuve miedo
hasta el momento
en que él no lo entendió.