viernes, 15 de marzo de 2013

LaErotomaniaca.com

He de admitir muy fervientemente que soy una persona que sufre de ansiedades...
y cuando hay calor o frío (aunque la verdad es que esto de la temperatura da igual) y estoy lejos... más ansiedades aún.

Y bueno, para esto, debemos de hacer un recuentro del mes del cual no se escribió al respecto (porque deben estar extrañando la peliculina erotomaniaca). Sí pues, el príncipe pitufo, ser de color azul delirante, decidió medio eliminarme del facebook...

La razón?

Me llamó gorda y me dijo que me vestía como su abuela... y obvio, Audrey Hepburn y yo compartimos el guardarropa y ella era una fashionista reconocida asi que OBVIAMENTE me molesté mal...

Entonces desde luego que intercambiamos palabras fuertes y le dio una pataleta de esas feas que le da y ya pues, me medio eliminó. Así sin nada más, sin decir ni "mu", sin pena ni gloria, desapareció todo hasta su foto del perfil... luego cuando hablamos (hice una de esas llamadas que te cuestan un riñón!) me dijo que lo había hecho por miedo a que hablara mal de él o lo difamara en la red...

Y bueno, a estas alturas ya todos sabemos que si ha pasado que "reniegos de gente han habido", pero todos con una razón y causa justa: No hablo mal de la persona que no se lo merece de alma, de cuerpo y de corazón.

Después de eso y de decirme que: estaba loca, que era obsesiva, que era ansiosa y encima celosa (asu, salió en rima!), decidí hacer algo por mí pero mas pensando en él:
Decidí (glup) dejarlo ir... (snif - snif)

Y confieso que fue difícil.

Es difícil dejar ir a alguien del cual crees estar enamorado y crees que es tan perfecto.

Me he tomado un tiempo, para reconocer mis errores y los suyos, para estudiarlos y también -por qué no-, a tratar de superarlos. Ahora puedo enumerar las cosas que me gustan y no me gustan del príncipe pitufo.

Puedo ver por ejemplo, que ya no es príncipe.
Puedo ver que es tan mortal como cualquier persona (sólo que mas guapo y mas ardiente)
pero de ahí igual
Que tiene sus miedos, sus deseos, sus ambiciones, sus amores.

También vi algo más, y creo que fue peor de lo que pensé: Yo me lo creé todo en la mente.
Nunca estuvo enamorado de mi y si lo dijo fue por no joderme más el corazón.

Así que esta entrada de blog servirá como una catarsis para admitir y reprocharme por ser erotomaniaca, por primera vez en mi vida!
y bien certero fue aquel quién afirmó "que hay una primera vez para todo" y que "la primera vez siempre duele"...

Aún ahora después de cierto tiempo, y de la sequía de sus mensajes en mi bandeja de entrada a la que se ha visto forzado a mantenerme, yo sigo experimentando ansiedad.
Le extraño.
No sé, ahora último, no hemos hablado como cinco días y no me estoy muriendo como antes; pero me duele un toque que no hayan mensajes que no sean de "cuidate y pásala bien!", cómo si todo fuese por cortesía.
El no sabe, o no se ha enterado, que yo no puedo vivir sin aire.
Sin mi dosis de romanticismo redulce (y a veces agridulce).

Y tengo ansiedad. Comprendo los principios de mi enfermedad, que nada de lo que yo pensaba se dio, por eso lo he dejado ir y no veo sus fotos, pero siempre pienso en cómo será cuando lo vea.
Día muy lejano y que no sé en cuanto tiempo se dará.   

Sólo sé que extraño al príncipe pitufo que tuve que dejar perderse en el bosque del Nunca Jamás.
Es difícil ir contra marea.
Es difícil vivir-sin-amor.

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