jueves, 19 de abril de 2012

El día esperado

"Algo azul,
algo prestado,
algo viejo...
algo nuevo..."

La multitud de cabecitas blancas y grisáceas se movían sin parar. No se veían sus caras, solo sus espaldas y las voces que se atropellaban entre si ensordeciéndolo todo alrededor.

Había querido tanto este día! tanto!!!! que cuando los dias se acercaban no podía dormir... Ahora, estaba alli, parada frente al espejo, linda, vestida toda de blanco (con un vestido relindo, brillante y muy costoso a decir verdad) pero ansiosa como si fuera a dar su examen de grado, como si fuera su primer dia de clases en el colegio, como si fuera a realizar un largo viaje del cual no había tickete de regreso...

Tanto tiempo planificándolo... la canción de ingreso, las palabras de los votos, el vestido, el bouquet, la canción para el novio, la decoración del local... todo había sido cuidadosamente planificado hacía 28 años.

Y, cuando el apareció, se dejo llevar hacía aquel recuerdo perenne, la imagen infantil de la boda en donde el "y fueron felices para siempre" era el ingrediente principal y el plato de fondo.
Y él se convirtió entonces en aquel principe sin cabeza. le calzó perfecto el traje y los zapatos relucientes. La mirada lánguida y la sonrisa de oreja a oreja le había conquistado.

Pero alli, parada frente al espejo. reluciente, hermosa, pensaba...
en que toda la vida era mucho tiempo y si realmente él fuera la persona de su vida, ésa que ella siempre querría de manera irracional y racional al mismo tiempo.

El cuarto se hizo mas pequeño aún y se tiñó de negro. Una lágrima recorrió su mejilla.
Siempre ella tan decidida... y ahora tan dubitativa al respecto!. Qué debía hacer? irse? correr?
Y él?

Se acercó a la alta ventana desde donde se veía el gran jardín y una sensación de tristeza la embargó. Levantándose el vestido levemente salió entonces de la habitación para dirigirse a lo más alto de la casa.
El espacio libre, con banquitas de mimbre y muchas flores se movían al leve compás del viento de la tarde. En unas horas más anochecería pero en ella, en su interior, ya era de noche.

La gente comenzaba a agruparse hacia un lado del jardín, un hombre de negro esperaba, otro preparaba la misa...
y en ese día, el mas "feliz" de su vida, su vida miserable disfrazada se desenmascaraba, se caía.
Hubiese querido hablar con él, decirle que repentinamente lo había entendido todo y que ellos no eran "el uno para el otro".  Pero no lo hubiese podido entender, nadie lo hubiese podido entender! Y era así.
Como que el novio nunca tuvo rostro!