sábado, 10 de diciembre de 2011

El amante fiel



Hace muchos meses, días, horas que no puedo dormir. Simplemente no puedo.

Una presencia extraña me acecha.
Mira por las ventanas de mi casa, esperando la hora para ingresar en ella y hacerme suya.

Entra por la ventana, de manera sigilosa, de puntillas y vestido de lino negro.
Su cabello le cae sobre los hombros y pretende no ser visto, no mirarme, no respirar.

Su cuerpo delgado y elastizado se mueve sin embargo, sin cesar, por las habitaciones pronto sin vida, pronto sin luz.

Entonces él, ahora desnudo, viene a buscarme y me abraza por la espalda dejándome disfrutar de su aroma.
Me arrastra, me lleva a distintos rincones, me eleva y me vuelve a girar.

Insomnio se recuesta a mi lado, me abraza, no me deja ir.
Me da un beso en la frente.
Es que me extraña tanto!

Insomnio me hace el amor muy lentamente. Me susurra canciones al oído y me cuenta historias increíbles.
El es mi Scherezade y yo, como su fiel rey, le oigo atentamente, con la admiración y la devoción que sólo una persona enamorada puede hacer.

Y hace mis noches muy largas, casi interminables y me hace delirar (con sus besos y sus caricias), hasta el amanecer que con sus primeros rayos borra los signos de este amor
ahora sin memoria, ahora sin cruz,
sin pena, sin remordimiento.
Este amor que comienza vertiginosamente la noche siguiente
cuando yo solo me dejo seducir.

viernes, 9 de diciembre de 2011

(El) Momento... (mi) momento.

2 y 16 am.

Después de estar casi todo un día como una tonta en Facebook, viendo los "updates" de mis amigos
(mentira! estaba esperando a que el Señor Anémona del Mal se conecte)
vi que por fin el susodicho se conectó pero en el Skype
(gracias Skype!).

Mi corazón tamborileaba como un tambor africano.
Casi se me salía!, tuve que cogerlo en el aire para que no atraviese la pantalla del ordenador y se fuera donde él estaba.
Entonces, y derrepente...
ante mi sorpresa...
El...
me habló.

El momento mas esperado, en días, miles de horas y millones de segundos, había llegado.
Estaba recontenta.
Lo que siguió,
el: "como estas?", "que tal tu dia?" eran dichos simplemente por cortesía.
Me di cuenta que, peor aún, no era la única para él en el chat en ese momento. Ya nunca sería la única. Ese momento ya había pasado, se había quedado pegado casi como una mancha en mi recuerdo. Es que él es tan lindo! Es que es tan lindo que tu seas el todo de alguien o por lo menos que te hagan sentir asi...!

Pero, Audry, mi pequeña Amelie, tienes que entender! ese momento ya se nos pasó, se quedó atrás.
Ya nunca mas seremos SU única, SU cielo, SU sol, SU todo.

Asi que (de)solada le susurré al teclado de mi ordenador:
"Que tengas buenas noches, Au revoir!".

Y él.. ni se inmutó.

domingo, 4 de diciembre de 2011

S/T 3

Te quiero pero no puedo retroceder el tiempo.
No puedo volver al punto exacto en donde dejé que las cosas nos pasaran, en donde te deje ir.

Te quiero pero tengo que gritarlo solo dentro de mi.
Tengo que aprender a seguir viéndote y escuchándote sin hacer caso real a mis sentidos,
para evitar abrazarte, besarte y dormir en tu regazo.

Te quiero pero siento que no hay mas nada que pueda ya hacer.
Tengo que aprender a dejarte ir.

De la Abundancia del Corazón habla la Boca

Estuve pensando en esa frase todo el fin de semana. Me acompañó durante el desayuno, el almuerzo y la cena.
Mientras me bañé, mientras lavaba mi ropa y mientras limpiaba mi cuarto. Y sabes qué? me dí cuenta que he estado comportándome de manera extraña, he estado diciéndo cosas con el fin inconsciente de hacer sentir mal a alguien, solo porque me hizo sentir muy mal a mi una vez. Inconscientemente, sé qué le va a doler y ponerlo histérico se ha convertido en mi objetivo cada vez que suena mi teléfono.
Hacerle daño de manera inocente-inconsciente-subliminalmente.
De esa abundancia habla mi boca ahora.

jueves, 1 de diciembre de 2011

La verdad acerca de la Mermelada

A la mermelada,
ese dulce delicioso que acompaña la tostada, la galleta, el pan...


La mermelada, esconde bajo su seno una verdad tenebrosa para muchos y muy normal para ella misma.

Porque la mermemelada es de fresa aunque aparenta ser de limón, muy agria al probarla, al hablarle, al escucharle reir.

Porque la mermelada parece entre neurótica e histérica, perdida en los puntos que conforman una línea muy gruesa
saltando de un lado al otro, llamando la atencion (sin quererlo), encantando (sin pretenderlo) y conquistando paladares (sin proponérselo).

Sin duda para algunos la mermelada asusta por su dulce querer y su amargo odio. La mermelada, el dulce predilecto de mi tostada, esta cansada de ser consumida, de perder energías vanamente, de dejarse ver sin ser vista y probar sin ser probada.

A la mermelada, esta mermelada, nunca entendida, nunca realmente conquistada, se le pasa vida tratando de entender a los sabores, de encontrarle sus colores, de disfrutar y percibir sus olores.

La mermelada, dulce y suave manjar, se muere de fría por su textura gruesa y tosca; parece toffee u otra cosa (sin realmente serlo), muta en el tiempo, muta ante esos ojos inamovibles sin pestañear, cambia tanto pero de manera tan sublime, tan suave, tan poco perceptible...

Quién lo diría, quien pensaría que esta mermelada solo sufre de incomprensión.