lunes, 13 de junio de 2011

El Capullo Rojo

Hubo una vez un capullo rojo relindo
cerraba sus ojitos al sol
no querìa ver, no queria oir,
no querìa sentir los rayos del sol
no querìa sentir la brisa del viento
pero era inevitable...
era inevitable que crecerìa
que se harìa mas fuerte
que cambiarìa de forma mas no de esencia.

Y espera cambiar
ser hermoso como las flores que imaginaba en sueños.
ser rojìsimo, de color carmìn.
Y nunca se dio cuenta que en realidad ya era asì.
Y la gente lo veìa sembrado en un jardìn a la mitad de un camino
lo veian, lo admiraban,
se regocijaban con su gràcil movimiento de las once
con su danza rota por la lluvia.

Y el capullo se contentaba sòlo con hacer feliz al resto.
No sabìa su rol en medio del jardìn.
Quièn nos enseña?
Quièn te enseñarà a ver?

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