jueves, 24 de marzo de 2011

(Cómo se come) La Felicidad


"Felicidad" es una palabra proveniente del latín "felicitas" que significa -según el Honorabilísimo Diccionario de la Real Academia Española-, el "estado de ánimo que se complace en la posesión de un bien..."

SI, SI LEISTE BIEN! Posesión de un bien dice!
Qué, no sabes leer??

Lo gracioso es que, hay mucha gente que tiene muchas cosas, mejor dicho (y aclaro mi garganta en este momento) que tiene muchos "bienes" por asi decirlo y nada, no son felices ni yendo al baño despúes de tomar dos litros de agua y estar aguantándose tres horas la pichi para hacerse una ecografía.

La felicidad, esa cosa abstracta, me suena a "amor", a algo tan lejano, tan esporádico, tan escurridizo que cuando lo piensas tener en realidad ya no lo tienes.

Y despierto con la idea muy temprano, lo escribo todos los años fervientemente en mi cuadernito de resoluciones, me voy a dormir pensando en que quiero tenerla, en que tal vez la tengo y en que si la tengo "por favor Diosito, que me dé cuenta para poderla disfrutar" y que no sea como el caramelo esperado, como el dulce en el mostrador de esa tienda cara a la cual no podías entrar porque nunca tenías la plata y cuando por fin juntaste y te lo compraste, estaba rancio. Sí, por favor, que mé cuenta por lo menos para decir "alguna vez fui feliz".

Pero entonces y sin darme cuenta...

La felicidad se me cae cuando quedo impresionada por un paisaje bello, por una lectura espléndida, por una escultura o una foto de ésas que te tocan. Cuando me levanto del mueble, me saco conejos de la espalda y sonrío emocionada de lo buena que fue la película y salto contenta aplaudiendo. Y cuando descanso luego de trabajar doce horas, cansada hasta el ojete, comiendo un helado y recordando la postura graciosa de mi conejo y la sonrisa linda de un traseúnte diminuto, cualquiera.
Escondida detrás de los ojos de alguien, detrás de la sonrisa del niño con la cara toda quemada y cabello rizado que se subió a la combi y que encima, te hizo reir.
Yendo pegada a la patita de un pelícano que come pan en el mercado de pescadores a las cinco de la mañana. Observando a los amigos conversar, a los enamorados enamorarse y así...

Supongo yo, que la felicidad no viene en frasquito, ni con receta médica; detrás de un porro o de una hostia.
Supongo que la felicidad lo mismo da, que venga con alguien o que venga sola; caminando descalza o en combi chocona.
Y supongo que, en tu soledad o en tu compañía lo mismo es.

Y la Felicidad, te diste cuenta (por fin) que cosa es?

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.