lunes, 25 de octubre de 2010

Alejandra, Diego y yo. Parte 3.

Diego, patanezco lo negó todo para variar!. Ël no era capaz siquiera de haber hecho algo así...
"NUNCA, COMO SE ME OCURRIA ESO!!!! ESTABA LOCA! MUY LOCA...!!!!
Y SABES QUE? HE TENIDO UN DIA MUY BUENO PARA MALOGRARME EL HIGADO CON MALAS LECHES! MEJOR ME VOY!!!! SI, ME VOYYYYY...."

Chicas, (y aclaro mi garganta en este momento), si algún webón manipulador les dice algo así, créanme... ES RECONTRA CULPABLE! RECONTRAAAA, CON ALEVOSÍA, PREMEDITACIÓN Y HARTA(SUPER HARTA) VENTAJA!. Así que mándenlo a comprar pizza a Bielorrusia.
Pero bueno, comprendo que cuando uno está medio templado el hemisferio pensante del cerebro no foruncia... perdón, no funciona! asi que yo no era la excepción en ese momento del espacio-tiempo histórico de mi vida.

Asi que el muy maldito, con sus dotes de altanero, se quería ir! Encima estaba resentido!!!!
Que con...ciencia la suya!
y yo era la loca que hacía problemas de la nada! que me he creido!!!!
HACIA PROBLEMAS DE LA NADA!
Pucha, poco faltó sacarle la carca del cuerpo... poco faltó!, pero me contuve porque estaba en la calle...
respiré profundo y como me seguía mrando con su caraza de cínico y sin quererlo aceptar solo atiné a darle una sonora cachetada que lo dejó con tortículis unos tres días según datos de fuente confiable.
Pero la historia no terminaría aquí... noooo, tenía que venir algo mas...
un criter importado (todo gordo y grasoso) llamado Alejandra...

domingo, 10 de octubre de 2010

La mujer en el espejo.


Fiorella miró nuevamente su reflejo. Había perdido peso a comparación de la semana pasada.
Esta vez sin embargo se detuvo largo rato frente al espejo de madera que cubría su cuerpo entero. Ligeramente deslizó su mano por debajo de su brazo y la toalla verde limón cayó por los suelos.
Se paró de frente muy derechita ante él. Se acercó para ver si le mentía lo que veía. Sus piernas habían disminuído su gordura, los rollitos que se formaban en la entrepierna ya no estaban y sus costillas flotantes se dibujaban en el abdomen.
Era verdad lo que veía?
Sus huesos de la clavícula nunca habían estado mas dibujados hasta ese entonces...
Ahora se le notaba el esternón...
Se quedó perpleja ante la imagen del espejo, ahora era diminuta y muy enjuta. Quien era la del espejo?
Pronto la habitación de paredes claras se volvió muy oscura. Sintió un fuerte mareo y tuvo que cogerse del espejo para no caer al piso.
Que es lo que había pasado?
Por qué no se había dado cuenta hasta ahora?
Se agachó hasta tocar el suelo de madera. La cabeza le seguía dando vueltas y cada vez se sentía mas débil. Cómo no se había dado cuenta?
Gateando llegó a la gran cama de roble ubicada en el medio de la habitación. Se subió con dificultad y se acomodó sobre el cubrecama de hilo.
Fiorella no paraba de pensar cómo es que había llegado a aquella situación. Nunca se había visto tan delgada hasta ese momento pero cómo podía pasar eso si se veía todos los días en el espejo?
Unas inmensas ganas de arrojar le vinieron de pronto...
y mientras tanto con esos dolores horribles de abdomen y esas convulsiones del estómago, ella lloraba pensando como había llegado hasta alli y como limpiaría aquel desorden que ella colocó años previos en ese lugar.
Una lágrima recorrió su rostro... ya no tenía memoria de lo que había sido antes: ésa no volvería mas.