jueves, 25 de junio de 2009

A tì, al cielo, al mar.

Desde que Cèsar muriò toda la habitaciòn se llenò de un fuerte olor a rosas.
No puedo siquiera pensar en èl pues las làgrimas vuelven a aparecer.
Maldiciòn! La vida es cruel a veces.
Y siempre pensamos que nuestros seres queridos son un especie de seres inmortales, intocables en el tiempo y en el espacio.
Pero con Cèsar, con èl no fue asi.
Aùn recuerdo su risa, sus gritos de auxilio cuando jugàbamos al parchis.
Sus ojos redondos y de un color azul profundo que me hacìan recordar al mar. Ese mar que visitàbamos cada domingo del verano felìz.
Tù... tan lejos ahora... guardame un lugarcito que pronto estarè allì, junto a tì otra vez, para contarte miles de historias hasta que salga otra vez el sol.

3 comentarios:

  1. escribe pues tonta!!! nos interesa saber de tu vida monse.

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  2. tu club de losers te pide mas publicaciones...jajaja. HC.

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  3. por q te metes con tipos tipo( si asi repitindo la palabra en signular) HC????... No ves que es un huevon... Recien de das cuenta???? Tan ciega eres???????Ay ay mamita, no ves que esos regnicolas ( ni para terricola)son una basura...Si en la cara se le ve... TONTA.

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